lunes, 28 de noviembre de 2011

Soy realista, no me gusta encasillar, capaz hoy me gusta algo y al día siguiente no, tal vez cambio de opinión constantemente. A veces un no rotundo puede ser fácilmente cambiado. Hay cosas que me olvido y otras que no, me gusta planificar pero disfruto cuando las cosas espontáneas salen bien. Alguien de derecha o de izquierda? Depende. Me gusta el orden y las cosas prolijas, pero claro, hay veces que uno no tiene tiempo para preocuparse por las cosas que le gustan, entonces el desorden llega. Qué complicada! A veces deseo poder salir a bailar en jogging, otras pienso que me gusta cuando me arreglo y me dedico tiempo. Hay veces que deseo algo pero actúo haciendo lo contrario. Histérica, pero también tranquila. Indecisa hasta la médula, otras en cambio sé bien lo que quiero.
Cuantos contrastes, alguien podría entenderme? Hay veces que creo que no soy tan complicada, hay veces que pienso que para ser feliz no necesito tanto y me conformo con poco. Capaz, en este momento, el simple hecho de volver a estar con alguien cambiase muchas cosas. Capaz solo necesito eso, o capaz necesite alejarme por siempre.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Me gustaría hacerte daño, que sufras como yo en ciertos momentos, que me extrañes, que recuerdes como yo que hace un año en esta hora y día exacto vos me estabas haciendo la persona más feliz del mundo, que simplemente te olvides de lo malo, de las malas experiencias, de los errores, de las tristezas.
  Por qué pudiste desprenderte tan fácil y rápidamente? Acaso te olvidas de lo que fuimos y queríamos ser? De luchar contra todo, de las distancias, de los ideales, costumbres, de las dificultades, familias, personalidades. De poder superarnos o simplemente seguir adelante sin trabas. De lo que sentíamos el uno por el otro, a veces lastimándonos mutuamente. Pero qué más da, ya no puedo seguir peleando contra la marea, contra una idea tan fija, contra sentimientos perdidos. 

sábado, 5 de noviembre de 2011

 Negarte? No, eso es lo último que haría. No pienso negar que vos tenés razón, sin duda alguna. Efectivamente todo esto lo armé yo sola, por mi personalidad, por mis actitudes, por manipularte, por querer armar horarios a mí antojo, por pelearte por cualquier cosa sabiendo que iba a terminar mal.
  Es que nunca puedo quedarme callada y dejar pasar las cosas por alto? Definitivamente no, soy tan orgullosa y peleadora, que cuando algo no me gusta lo digo, cuando me enojo, lo demuestro, hasta lastimarte, hasta golpearte, literalmente. Me cuesta tanto no hacer las cosas si no son a mí manera, que me termino perjudicándome a mí. Soy demasiado cerrada, conservadora. Si algo no se hace cómo lo planee, probablemente no me guste.
Definitivamente la perjudicada acá termina siendo yo, porque soy tan frágil, me cuesta tanto despegarme de las cosas, más aun cuando siento tanto de por medio. Termino diciendo cosas que realmente no pienso ni tampoco haría, termino asustando a los demás provocando que se alejen de mí, como una de las personas que más amo en este mundo.
 Pero como todos dicen, en lo malo hay algo bueno. Capaz el lado bueno no sea volver con vos, porque son cosas que no van a suceder. Sino que esto me enseñó a crecer, a madurar, a conservar las cosas que realmente quiero, a cambiar, a ser fuerte, a dejar de ser egoísta. Ya no lo hago por vos,  porque que lo haga por vos ya no sirve de nada, lo hago por mí.
No ansió tanto algo como abrazarte y tenerte a mi lado en este momento. Poder escuchar tu voz, saber que ambos volvamos a querer lo mismo. Poder aunque sea hablar, como lo hicimos siempre, que sientas cosas lindas por mí, que no seas tan influenciable con las palabras de los demás, que pueda mirarte como lo hacías hace un año, ahora tu mirada solamente me trasmite odio hacía mi, y duele tanto.
 Apenas puedo creer que esto haya terminado así como así, a días de cumplir un año juntos, mirando fotos, recordando momentos y sensaciones, la manera en que me marcaste. Todo alrededor me hacer acordar a vos. Me lleva al pasado, no tan pasado, a cuando estábamos juntos en casa, capaz divirtiéndonos, capaz aburridos, capaz felices, capaz peleados, capaz saltando, de miles de maneras. Capaz ninguna en específica, sino, simplemente estando acá conmigo.
Te extraño tanto

sábado, 22 de octubre de 2011

Strong

 Siempre me dijeron que para lograr ser verdaderamente fuerte, uno tiene que atravesar por situaciones duras en la vida.
 En mi caso, tuve que aprender desde los 8 años a vivir sin un padre presente cada día, solamente con la ayuda y el apoyo de mi mamá. Ella es la que me acompaña desde entonces, empezando por lo más mínimo de hacerme la comida hasta escucharme y retándome dándome lecciones de vida.
 Siempre me negué, jamás creí necesitarlo a él, tuve que armar mis propios mecanismos de defensa para estar bien, y convencerme a mí misma de que yo puedo seguir adelante viviendo o no con mi papá. Y así es como después de tantos años esto no me afectó como a otras personas les puede afectar cosas menores, como una separación o un divorcio.
 Reflexionando sobre esto, me di cuenta que lo puedo aplicar a muchas cosas. Que puedo llegar a tener la suficientemente fuerza para cambiar cosas mías que en este momento no me gustan. Que aunque me cueste hacerlo, sé que puedo hacerlo. Porque lo que me importa es el fin, no los medios.
Hoy en día, quiero dejar actitudes mías atrás, cambiar no simplemente porque termino lastimando a otros, sino por mí. Es difícil, porque son cosas que llevo en mi esencia, pero sé que si realmente me lo propongo lo voy a lograr.

lunes, 17 de octubre de 2011

A veces pienso: por qué carajo somos tan diferentes?

 Es demasiado difícil lidiar con eso. A vos te gusta estar con tu familia super numerosa y  estar rodeado de gente, a mí me gusta que en mí casa sólo seamos tres personas y disfruto estando sóla. Me gusta planearlo todo, aunque no llegue a concretarlo, pero gusta saber qué es lo que voy a hacer todos los días de la semana. Organizar para vernos, porque sino nos veríamos mucho menos de lo que nos vemos. A vos no te gusta arreglar nada, pensás que es más fácil arreglar las cosas en el momento.

 A partir de nuestras diferencias surgen las peleas, dónde ambos siempre actuamos mal, diciéndonos y haciendo las cosas que más nos duelen, llegando a puntos extremos. Es horrible saber que en eso somos tan parecidos, en no cansarnos de pelear, en querer terminar siempre con la razón. Sería todo mejor si uno de los dos tuviese una personalidad tranquila, de decir: “no pasa nada, no peleemos, no vale la pena” y acto siguiente un abrazo. Pero no, nuestras peleas duran horas, minutos o incluso días, a veces el problema sigue estando aunque no hablemos de ello.


 A pesar de todo, siempre nos reconciliamos, volvemos a nuestra vida normal, a llevarnos bien, a ser felices. A veces llegamos a creer que una pelea puede llegar a arruinarlo todo, a deshacer todos los lindos momentos que venimos pasando hace casi un año. De todas formas, ahora sé que nuestros enojos terminan bien, pero que no somos inquebrantables, tenemos un punto.

lunes, 22 de agosto de 2011

 Todos los domingos, la misma sensación. A las 5 de la tarde, miro el reloj, y me pongo mitad triste mitad nerviosa. Mi pensamiento es el mismo cada vez: me quedan dos horas junto a él. A partir de ahí ya me pongo quejosa, por todo, por el clima, por el colegio, por mi familia, por vivir lejos.
 Es algo inconsciente, simplemente me malhumora el hecho de tener siempre la misma rutina, de tener que planificar absolutamente todo y que si algo surge a último momento me arruine lo planeado. Es algo molesto a lo que ya estoy acostumbrada, el hecho de saber que simplemente no podemos vernos todos los días de la semana ni una tarde casualmente que los dos tengamos libres. Que al vernos tengamos que dejar de lado amigas, familia, estudios, que al vernos siempre tenga que ser los mismos días y a la misma hora. 
 Si alguna vez me imaginé la relación ideal, definitivamente no sería ésta. Sé también, que todo podría ser mucho mejor. Que hay parejas que viven cerca, que no se tienen que comer hora y media de ida y otra de vuelta, que tienen disponibilidad horaria y que no tienen que sufrir los días de la semana cuando no se ven.
 Pero que más da? Para mí este esfuerzo vale la pena, porque sacrificarse para estar con vos lo vale todo. Porque sé que aunque no siempre pueda tenerte cerca, siempre vas a estar conmigo. Es algo especial, sobrenatural, ese empujoncito y ese aliento que siento cuando me cuesta levantarme a la mañana, o cuando algo es díficil, o cuando me siento muy muy triste. Es ese tipo de fuerza que me das solamente vos. Es esta relación, que no dejaría nunca. Porque ya sin vos, no podría vivir, es decir, básicamente sí podría, pero me costaría muchísimo, tendría que replantearme mil aspectos, repensar totalmente mi futuro.

sábado, 9 de julio de 2011

Día 1:
Me encuentro en el avión, sentada, sola, con una desconocida de mi edad sentada a mi lado. Estoy acá hace tan solo una hora, me faltan 12 más, antes de despegar me despedí de él por teléfono, luego el avión empezó a avanzar lentamente y luego empezó a subir más y más, empecé a observar las luces de la ciudad intentando descifrar en qué lugar me ubicaba, o simplemente intentaba encontrar Su casa, claro que fue una misión imposible, pero me quedé satisfecha e ilusionada al encontrar un punto que, según yo, era su hogar.  Mientras tanto, también pensaba en que él, capaz, dentro de unos años este manejando un avión así, tan enorme, en la oscuridad. Partiendo de viaje y quedándome yo acá. Esta idea no me disgustaba, por el contrario, me siento orgullosa de tener un novio con tales aspiraciones. Pero claro, tal vez esto lo digo ahora… dentro de unos años probablemente me disguste cuando él se vaya.
Después empecé a hojear la revista del avión, luego de pasar un par páginas me encuentro con el título “El joven Ribera”. Yo pensaba que mi imaginación y mi cabeza hacía relacionar todo a mi alrededor con él, pero este es un hecho fehaciente que el alrededor pone cosas acerca de él en mi camino.  Justamente su apellido no es algo común, como si fuera Pérez o González, por el contrario podría tratarse del apellido riVera, un poco más común, pero no, el destino me hizo leer el suyo.
En este momento escribo esto, escucho la música del avión que de hecho me gusta. ¿En qué clase de avión pasan David Guetta y Rihanna? Pienso en cómo estoy pasando mi noche, comiendo sola, una comida extraña dentro de una bandejita de metal cuando ayer a la noche comí sushi y unos ricos tragos en Itamae con Juandri. Hoy, voy a dormir, si es que lo logro, incómodamente sentada sola, cuando por el contario anoche lo hice en mi cama, en mi casa, abrazada junto a mi novio. Están empezando a caer lágrimas de mis ojos al recordar todas las noches y fines de semanas increíbles que paso con él y que durante un mes no van a poder suceder. La canción que escuché durante el día la están pasando en este momento (The way you lie), al ver el video infinidad de veces no me puedo sentir tan relacionada, y junto a la letra, expresa de una cierta manera nuestro comportamiento a veces, violento, gritándonos y finalmente amándonos, ese ciclo que últimamente se está haciendo habitual. Sequé mis lágrimas rápidamente como lo hice durante el resto del día cuando estaba por empezar a llorar, ya que, hoy por la mañana le hice una promesa, y fue la de no llorar y ponerme mal. Hago el máximo intento posible para contenerme, mis ojos solamente desprenden un par de lágrimas, se mantienen rojos y congestionados y siento un picazón en la nariz, el propio de cuando estoy por llorar, pero nada más. 






jueves, 23 de junio de 2011

Fear

 Sinceramente tengo miedo. Miedo a lo que pueda suceder en este mes, también estoy triste porque todo está comenzando a ir tan bien que quiero seguir disfrutándolo más que nunca, y más aún porque tendríamos el tiempo para hacerlo.
 Tengo miedo que al estar lejos y nosotros casi sin hablarnos se pueda perder todo lo lindo que estamos pasando, que te olvides de mí, que te des cuenta que podés seguir viviendo sin mí, que en realidad tanto no me extrañás, que al contrario, disfrutás tu libertad y que capaz un día me cambies por otra más.  
  Espero poder descansar, olvidarme de todo lo referente a vos, o de acordarme de sólo las cosas lindas. Espero no angustiarme y saber que no te puedo tener al lado para calmarme como siempre lo hacés.  Hay días  que te voy a necesitar, tal vez simplemente me conforme con tenerte al lado o tal vez quiera una tarde con vos.
  No te puedo negar que tengo miles de dudas y desconfianza, y me duele que sea así. Una tarde de domingo provocó todo esto en mí, y aunque supe perdonar no me lo puedo olvidar. Tu arrepentimiento me diste y tus disculpas también, y las acepté. Pero me es inevitable no pensar.
  Ojalá de verdad todo esto no suceda, que por el contrario, afiance nuestra relación, que nos extrañemos y necesitemos tanto que podamos crecer. Esto no implica que no pase por lágrimas y llantos mientras yo esté allá, pero de todas formas quisiera lograr que cuando vuelva todo siga igual. 

miércoles, 8 de junio de 2011

 Siempre tengo la sensación de que nunca termino de decirte todo,  de no poder expresar todo lo que siento por vos, todo lo que pienso. Pero no por no querer o por no animarme, sino que son muchísimas pero muchísimas cosas y jamás terminaría.
A veces me gusta recordar cómo se fueron dando las cosas, como te veía a vos desde antes de ponernos de novios. Hay cosas que me acuerdo y otras que no les di importancia en su momento y ahora no las recuerdo.  Lo que si me acuerdo es que me gustaba hablar con vos cada día, que ya era una costumbre conectarme a la noche y hablar con vos, pero de todas formas no le daba demasiada importancia. Es decir, te veía como lo que eras, un amigo. A quien podía contarle cosas que a veces no lo podía hacer con otras personas por el simple hecho de moverse en mi mismo círculo. Te tenía confianza, sabía de alguna manera que con vos podía contar hasta con cosas serias aunque no lo hiciese siempre. Sentía que verdaderamente te conocía pero a la vez no.
 No sé en qué momento exacto empecé a sentir interés por vos. Creo que por septiembre del año pasado, año en que justamente también empezamos a hablar más. Le empecé a prestar atención a tus cosas, a tu vida, a tus chicas. Me contaste cosas que habías compartido con pocas personas, por lo tanto lo tuve que valorar y a la vez me hizo reaccionar que tenías cierta confianza conmigo.
 Después te fuiste de viaje y yo también. Me respondiste por facebook algo desde allá y me encantó,  lo que podría haber sido una simple llamada entre las tantas para mi cumpleaños se convirtió en algo que me gustó, que valoré. Desde ahí que me di cuenta que eso no era normal, no era un sentimiento que podría sentir por un amigo. Pero no le di importancia, no quería darte a saber eso, por lo tanto lo reprimí de cierta manera  y quería que todo siguiese su rumbo normal. Porque aunque me interesabas, no quería arruinar nuestra relación. Pero hasta el momento era solo eso, me interesabas nada más, no pensaba constantemente en vos ni nada por el estilo.
(Aclaro que todo esto son reflexiones que hice ahora, en su momento nunca me había detenido a pensar en estas cosas porque realmente no era algo que me preocupaba)
 Pero a partir de que nos empezamos a ver fue diferente, me gustabas y no quería expresarlo. Me divertía con vos, la pasaba bien, me dabas algo diferente.
 Llegó cierto punto en que decidí que me iba a animar a decírtelo, pero te adelantaste. Ese momento fue muy confuso, me tomó por sorpresa, porque no sabía qué era lo que querías. Pensaba que capaz era porque te dieron ganas en el momento y ya está, que a partir de eso nuestra relación iba a cambiar y no me gustaba. Después en casa aclaramos todo (y este es el primer momento que al escribir me pongo a llorar), nos gustábamos, pero no sabía hasta dónde y cuándo podíamos llegar.
 El 18 de noviembre viniste inesperadamente y fue muy lindo. Después viniste el 21, conociste a mis mejores amigas y me gustó. Lo del lunes a las 7 de la mañana no me lo esperaba, sinceramente no estaba segura de si nos íbamos a poner de novios o no, pero de lo que menos estaba segura es que iba a ser ese día, tan rápido.
 Desde entonces pensaba constantemente en vos, me asustaba un poquito tus planes tan a futuro, es decir, hasta ese momento yo ni sabía que iba a hacer al día siguiente, por lo tanto pensar en 10 años después era extraño. Pero de todas formas me gustaban, porque me terminé dando cuenta que de verdad quería todo eso. Que eras perfecto, que era tan simple como mantener lo que éramos durante el resto de nuestras vidas. Extraño tanto todo eso, puedo afirmar lo que dicen todos, que el primer mes es el mejor. Y así lo fue, nos divertíamos tanto, que me da bronca y mucha lo que pasó el primero de enero, me voy a arrepentir por siempre. Porque aunque no haya arruinado nuestra relación, la cambió. Pero es algo que tuve que aceptar y que no se puede cambiar por más que lo intentemos.
 Después de un tiempo surgieron problemas, discusiones y peleas que tuvimos que llevar adelante y sufrir mucho los dos. Llegar a momentos de plantearnos de si verdad queríamos estar juntos, de buscar mil soluciones y que nunca nada funcione y volvamos a lo mismo siempre. Tardamos mucho en encontrar esa estabilidad,  los dos tuvimos que cambiar actitudes y aprender a callarnos, aprender que a veces es innecesario discutir porque es para peor. Pero lo que más valoro de todo esto es que seguimos juntos porque hay algo que nos une, y es el amor que nos tenemos. Estoy realmente enamorada, tengo una vida por delante que quiero compartir con vos, me faltan cosas por organizar pero una de las cosas que sé es que quiero que estés ahí conmigo siempre. Porque vos por siento algo único, sos especial, sos perfectamente ideal. Estás ahí acompañándome hace seis meses, siempre ayudándome, escuchándome y apoyándome en lo que sea.  Y yo también siempre voy a ocupar ese lugar, porque por vos doy todo. Y en parte llegamos a sentir todo esto por los años de confianza que tuvimos anteriormente, que hicieron que se afiance nuestra relación y lleguemos a lo que somos hoy en día.
Cada día pienso en vos, me inspirás, como siempre te digo, me das fuerza para las cosas que no me gusta hacer y me das más motivación para las que sí. Hay algo tuyo en mí, que ni la distancia ni ninguna situación podría sacar. Aunque mañana no estemos más juntos, aunque en algún momento decidamos separarnos, siempre te recordaría, porque me marcaste en todo sentido, me hiciste ver de una manera totalmente diferente las cosas, me hiciste cambiar. Y te lo voy a agradecer por siempre.
Y aun así dicho todo esto, tengo la sensación de que me quedó algo por decir, ese tipo de detalles o cosas relevantes que me voy acordando después y que no incluí.
 Pero en fin, dejo para el final lo único necesario que sepas: y es que te amo demasiado y que a esta altura sin vos no podría vivir. Y sabé que siempre voy a estar ahí para vos, porque conmigo podés contar para lo que sea, te lo digo de corazón y como amiga, novia y futura esposa.

martes, 31 de mayo de 2011

Estos fueron unos de esos días donde caés en la realidad, asumís como son las cosas en verdad y luego reflexionás sobre eso. Desde los 8 años y medio que vivo sin un padre en mi mismo país, mi única comunicación con él es el teléfono y una vez al año que voy a visitarlo. Con el pasar de los años, me di cuenta que el no me conocía ni yo a él, simplemente tenemos características en común porque hay genes que así lo indican. Nunca pude llegar a tener confianza con él, es decir, es complicada tenerla con el tipo de relación que tenemos.
 Pero lo que estos días me di cuenta, es que él, efectivamente nos abandóno. Se fue a España con el propósito de conseguir un buen trabajo y que luego nosotras nos mudáramos allá. Cosa que nunca sucedió pero tampoco le disgustó. Decidió quedarse allá, lejos de los problemas cotidianos de tener dos hijas chicas a su cargo, de aportar económicamente y estar físicamente ayudándonos desde lo más mínimo.
Tampoco me preocupé, y creo que tampoco lo necesité. Es decir, necesito de un padre como cualquier hija, pero no específicamente a él. Para todo lo que quiera, mi mamá siempre va a estar ahí, apoyándome, consintiéndome y preocupándose. Ella asume dos roles, el suyo, y la otra mitad que falta. Me da pena que ella se haya casado con un hombre irresponsable. Es decir, cuando dos personas quieren tener un hijo, asumen que los dos van a estar ocupándose de ello.  Éste no es el caso.
Es difícil llegar a esto, entender y comprender éstas cosas. Creo que recién es ahora cuando ya soy madura y veo de una manera diferente las cosas. Pero no siento dolor, capaz por mi mamá, pero no por él. Lo quiero sí, pero no quita el hecho de que me haya abandonado. Jamás podrá arreglarse con nada.

lunes, 16 de mayo de 2011

No entiendo cómo a esta altura, tengo que estar planteándome cosas que creí que había dejado unos meses atrás. Creí que lo nuestro iba en serio, y tal vez no es que no lo vaya, pero siempre sentí una confianza, algo que ya poco tengo y que nos va a hacer retroceder bastante. Pensé que nuestras peleas siempre iban a ser por las mismas causas de siempre, nuestros contratiempos, la distancia, nuestras maneras de ser que a veces pueden chocar. Pero nunca que iban a incluir a un tercero. Mis celos nunca iban más allá de una histeriqueada, ahora no solo siento celos en serio, sino desconfianza. Podría decir “se me parte el alma, estoy rota” pero en verdad no es así. No estoy mal, no lloré ni al pensar detenidamente en esto. En el momento no reaccioné con tristeza, sino con odio, con violencia. No es que ahora me lo esté tomando con calma, sino que simplemente me pongo a pensar por una vez con la cabeza, ver bien como son las cosas, nos frustarme al pedo, porque lo peor que me puede pasar es estar mal yo. Es decir, estoy planteando las cosas desde un punto más racional, pensando que algo así no me lo puedo olvidar ni perdonar tan rápido como suelo hacer. Que si hiciste eso, es por algo, que algo entre nosotros falla. Pero sinceramente no me preocupa del todo, no me pone mal que sientas arrepentimiento o lo que sea, porque después de todo te lo merecés. Lo único que quiero es salir adelante, porque a fin de cuentas me gustás, y mucho. Y me da bronca que hayas hecho esto, pero en fin,  me hizo reaccionar que algo no va bien. Y esta vez no me voy a jugar, queda en vos decidir como tomar esta relación, yo trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, pero sobretodo sin esconder nada, porque no podría actuar detrás tuyo. Tal vez ambos tengamos cosas del pasado que no nos gusten, pero la diferencia está en si las repetimos o no. Porque nunca podría juzgarte por algo que hiciste antes de que estemos juntos, me puede dar tristeza, incluso bastante pena, pero no te lo puedo reprochar. Pero si esas mismas cosas, las haces conmigo, no las puedo dejar pasar. Pero bueno, todo lo que va, vuelve. Karma.

lunes, 18 de abril de 2011

Solo por hoy trataré de pasar el día, sin esperar resolver el problema de toda mi vida en un momento. Solo durante doce horas puedo proponerme hacer algo que me espantaría, si creyera tener que seguir haciéndolo durante toda la vida.
Solo por hoy seré feliz. Esta verdad que dijo Abraham Lincoln: “Casi todo el mundo es tan feliz como se propone”, hoy lo pondré en práctica.
Solo por hoy me ajustaré a lo que es, sin tratar de amoldar todo de acuerdo con mis deseos. Tomaré la “suerte” como venga y me adaptaré a ella.
Solo por hoy trataré de fortalecer mi mente. Estudiaré. Aprenderé algo útil. No seré un apático mental. Leeré algo que requiera esfuerzo, pensamiento y concentración.
Solo por hoy ejercitaré mi alma en tres formas: le haré un bien a alguien sin esperar recompensa y sin que nadie lo sepa; si alguien se enterara, esto no contará. Haré por lo menos dos cosas que no quiera hacer, solo como un ejercicio. No le demostrare a nadie que mis sentimientos han sido heridos; puedo estarlo, pero hoy no lo demostraré.
Solo por hoy tendré un programa a seguir. Quizá no lo diga con exactitud, pero lo tendré. Me salvaré de dos plagas: la Prisa y la Indecisión.

Solo por hoy seré agradable. Me mostraré lo mejor que pueda, vestiré apropiadamente, hablaré en voz baja, actuaré cortésmente, no haré critica alguna, no le encontraré faltas a nada, y trataré de no superar ni dirigir a nadie más, que a mí mismo.
Solo por hoy, tomaré media hora de calma para mí mismo, y estaré sin tensión. En algún momento, durante esa media hora, trataré de tomar una mejor perspectiva de mi vida.
Solo por hoy no tendré miedo. Trataré especialmente de no sentir miedo a disfrutar de lo que es bello, y creer que del mundo he de recibir de acuerdo a lo que dé.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Quién dijo que sólo puede sentirse un sentimiento a la vez?

Yo me siento mal, con bronca, incomprendida, no inteligente, no querida, sola, inútil, negativa, triste, desconcentrada, presionada, angustiada, alterada, malhumorada, enojada, deprimida, desestabilizada, cansada, nerviosa, bajoneada, impaciente, inservible, estresada, rendida, usada, irritada, desganada, desmotivada, sensible, bipolar, histérica, decepcionada, tensionada, traicionada.

Tanto, y sólo se soluciona con dos cosas.

lunes, 21 de febrero de 2011

 Odio estar así, estoy en esas épocas de estar todo el día bajón, de acordarme de algo y ponerme a llorar sin importar donde me encuentre, de sentirme insegura con respecto a todo, tener que rendir y SABER que no puedo hacerlo, que simplemente no voy a aprobar ahora ni nunca porque no me da la cabeza.


 De sentirme sola, poco veo a mis amigas y siento que se están alejando de mí.


A mi novio poco lo veo también, el ratito que estoy con él me siento tranquila, pero después vuelvo a casa y de vuelta a esta puta rutina de no parar de leer y no llegar con los tiempos, de mandarle mensaje en el medio de la noche diciéndole que lo necesito con la ilusión de que al día siguiente de alguna manera se contacte conmigo y no lo haga en todo el día. A la noche siguiente VOLVER a mandarle mensaje diciéndole que después lo voy a llamar, que me avise cuando y jamás aparezca. Esperar hasta las 12 de la noche, porque capaz tuvo la genial idea de desearle a la novia felices tres meses, y quedarme con el celular, computadora, teléfono al lado como una pelotuda, vaya ingenua!


 La verdad ya no sé que carajo hacer, quiero que sea viernes 4 a la tarde y ya haber terminado de rendir sin importar que me haya sacado, a partir de ahí espero estar tranquila, hacer un buen comienzo de clases, ponerme las pilas en general en mi vida.
Me desahogué.

martes, 18 de enero de 2011

 Pensé que nuestro amor nunca iba a doler, que siempre iba a ser perfecto. Pero después de un tiempo aparecieron problemas y celos, los cuales me tomaron por sorpresa  y yo respondía con lágrimas. De repente empezaron a hacerse diarios, siempre aparecía algo nuevo. Los cuales no duraban mas de 10 minutos.
 Recuerdo tu primer reproche, tuve miedo. En la fiesta en tu casa, esa noche me sentía sola, vos con tus amigos y yo charlando con Tute y Nacho porque no quería molestarte. Luego viniste a hablarme y ahí empezó todo. Nunca te había visto así, tus facciones habían cambiado, y ni vos me habías visto tampoco así, frustrada.
 Claro que después de esto estuvo todo bien, pasamos la noche juntos, me dio pena que no hayas estado ni un minuto con tus amigos, pero yo te insistía y no querías. Me divertí mucho, nos divertíamos cambiando la música, nunca pudimos coincidir en una sola canción, vos querías Cielo Razzo y yo David Guetta, vos preferías Eminem y yo Rihanna. Se me vienen muchas imágenes a la cabeza de ese día, vos obligándome a tomar Fernet, y yo con asco lo tomé, y lo escupí, que asco. Nosotros haciendo patys, que genial, jamás lo hubiese imaginado. Cris y Tute tirándome a la pileta con ropa y todo, los quería matar pero fue muy divertido al final. Cuando se fueron todos nos fuimos a dormir a la hamaca paraguaya, como extraño ese momento.

domingo, 16 de enero de 2011

  Fue una sensación extraña, y linda a la vez, cuando ayer me comentaste: "Fuah, nos conocemos desde que tenemos trece años, y vamos a vivir siempre juntos". Efectivamente ahora caigo, eso es toda una vida con vos. Compartiendo todo desde pendejos, todas nuestras etapas, salteando la infancia, las voy a pasar con vos.
 Al principio me resultaba raro que me hablaras de nosotros tan a futuro, es decir, todo comenzó con: " bueno, de acá a un año vamos a seguir juntos". Pero después vino la parte de en la universidad vamos a seguir juntos, a los 26 nos vamos a vivir juntos, a los 27 nos casamos, y a partir de los 28 vamos a tener hijos, cuatro, por cierto. 
 Suena una locura, lo admito, pero es nuestra locura. Nadie podría entenderlo, como dos novios de 17 años ya están destinados para siempre. Que no es un capricho ni un chamuyo del momento, no, esto es diferente, ambos lo sabemos.
 A la vez agradezco que sea así, haber encontrado desde temprano al amor de mi vida, la persona que me hace feliz día a día, que me anima a seguir haciendo las cosas con fuerza cada mañana aunque cuesten.

You make me feel a l i v e

 De Juandri, para mí.

" Es lo menos que puedo hacer, en unos días vamos a cumplir 2 meses y me da mucha pena no poder estar con vos acá pero sabés lo mucho que te quiero y amo. Y lo bien que la paso con vos.
 Encontré en vos algo único que nunca pensé que iba a encontrar o que eran puras boludeces lo que decía la gente, y es ese amor eterno, nunca te voy a dejar de amar.
 Desde aquel 12 de noviembre que soy naturalmente feliz y aprendí a apreciar mucho más las cosas, con vos maduré muchísimo y me encanta cómo cambié yo también.
 De verdad muchísimas gracias por todo. No puedo decir otra cosa que eso y que te amo muchísimo, tanto que no te das una idea. 
 Podré parecer obsesivo pero me paso todo el día pensando en vos, me tenés loco y muerto y me encanta. Me da mucha pena irme y pasar varios días sin verte pero gracias por acompañarme siempre y en todo.
 Pasar una tarde o hasta semanas con vos es el mejor plan que se puede hacer.
 Si hay algo que no me arrepiento es de haberte elegido como la mujer que quiero pasar el resto de mi vida. Disfrutemos todo lo que nos queda por delante de la mejor manera, JUNTOS. TE AMO HASTA EL FINAL! y mucho más! "



Simplemente por este tipo de cosas me hacen dar cuenta que definitivamente es el amor de mi vida




Estoy llorando sentada en el tren, volviéndome a casa y no tengo quién me limpie las lágrimas, nadie que me abrace fuerte para que me reponga y nadie que me haga cosquillas para reírme.
 No puedo entenderlo, hace 31 minutos que no te veo y ya estoy rota, no puedo controlar mi respiración ni mis pensamientos. La música no me ayuda pero es lo único que tengo en este momento solitario. Nadie alrededor puede entenderlo, sus miradas de pena lo dicen.
 Claramente no es el fin del mundo, lo tengo bien sabido. Pero 15 días sin vos se van a sentir eternos, momentos que voy a necesitar una caricia tuya, un abrazo, un beso o simplemente tenerte a mi lado y se que no va a poder ocurrir.